ICA no registra la importación del pez que hace la exfoliación, pero los spa ofrecen el procedimiento.

Hace un par de días, durante más de siete minutos, el programa matutino de un reconocido canal de televisión nacional mostró, desde un set en Bogotá, cómo peces exfoliaban la piel humana. Aunque la escena es llamativa, lo más sorprendente es que los animales que nadaban en aquel recipiente de vidrio entraron clandestinamente a Colombia.

Luis Amancio Arias, director técnico de Cuarentena del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), confirmó a EL TIEMPO que no existe el primer registro de importación del pez ‘Garra rufa’, reconocido por succionar las células muertas de la piel y eliminar las durezas.

El instituto argumentó que no se han establecido requisitos sanitarios para la importación de esa especie y para establecerlos se requiere que un ciudadano solicite una evaluación técnica de riesgos ante esa entidad; un trámite que, además, solo puede adelantarse si el Ministerio de Ambiente y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) autorizan la posible importación. Añadió que varios ciudadanos han manifestado interés en traer el pez al país, pero ninguno ha emprendido los trámites correspondientes.

“Por ley, Colombia tiene prohibido importar especies foráneas que representen un riesgo para las especies nativas”, aseguró, por su parte, el ictiólogo José Iván Mojica. “Si alguien tiene el pez ‘Garra rufa’ (en el país), lo trajo de manera ilegal”, señala el profesor de la Universidad Nacional.

En internet y en redes sociales, varios espás de Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Armenia ofrecen la ictioterapia, una exfoliación indolora tan controvertida que, en los últimos años, al menos 18 estados de Estados Unidos y algunas provincias de Canadá la han prohibido por seguridad sanitaria.

En Fishbase.org se afirma que el pez asiático es originario de los ríos Jordán y Orontes, de las cuencas de Tigris y Éufrates, y de otros afluentes costeros del sur de Turquía y el norte de Siria. Es de agua dulce, vive en una temperatura que oscila entre 15 °C y 28 °C, y puede llegar a alcanzar 14 cm de longitud.

Tomado de EL TIEMPO: Ojo con la ictioterapia, ‘tratamiento estético’ ilegal en Colombia